Como consecuencia de las pésimas condiciones de trabajo que las empresas telefónicas imponían a sus trabajadores en México a principios del siglo XX, éstos decidieron luchar para cambiar esta situación.
Por esta razón, los telefonistas de la Empresa de Teléfonos Ericsson de capital sueco, acordaron en mayo de 1921, declarase en huelga con la intención de mejorar sus condiciones de vida y de trabajo.
En efecto, “alegando antiguas demandas, las operadoras y obreros de la Compañía de Teléfonos Ericsson” se declararon el 6 de mayo de 1921 en huelga, dejando sin servicio a 11 000 suscriptores, apoyados por la recién formada Confederación General de Trabajadores y al “entusiasta y espontaneo” apoyo que otras organizaciones obreras les prestaron, como era el caso de los electricistas, tranviarios, panaderos y de los telefonistas de la Compañía Telefónica y Telegráfica Mexicana, entre otros.
Entre los problemas más graves que tuvieron que afrontar los telefonistas al finalizar la década de los años cuarenta era el de la vivienda, y éstos se propusieron resolver este problema a través de la lucha sindical.
En efecto, muchos de los esfuerzos que el general Cárdenas había hecho se habían orientado a la reorganización de sector estatal con base en las organizaciones de masas y a la modernización del sector capitalista de la industria, que prometieron producir grandes cambios en la vida de muchos mexicanos.
“La nueva tecnología no solo descalifica nuestra capacidad como trabajadores, sino también nos descalifica en nuestras formas tradicionales de negociación y de lucha”, (Circular del STRM fechada el 24-IX-86). Para 1988, México contará con 10 millones de aparatos telefónicos, según informó el subsecretario de Comunicaciones y Transportes Gustavo Patiño. Esto supone un crecimiento de un millón de aparatos por año, ya que en diciembre de 1985 había 7 millones de aparatos telefónicos en servicio. El sistema telefónico es un factor determinante dentro del proyecto modernizador como infraestructura que posibilita los cambios en los diversos sectores. Ejemplo de lo anterior es la utilización del sistema telefónico para la señalización interna de Ferrocarriles Nacionales de México. La situación estratégica dentro del proyecto de modernización del país, aunada a la destrucción provocada por el terremoto de 1985 en las instalaciones y equipos de Teléfonos de México, explican en buena medida la aceleración en la introducción de nuevas tecnologías y el crecimiento del sistema telefónico del país. Hablamos de la aceleración en la introducción de nuevas tecnologías, en este caso principalmente del sistema digital, porque TELMEX tenía programada la implantación de dicho sistema desde 1977 y venía haciéndolo en formas paulatina desde 1985, cuando el terremoto destruyó parcialmente las centrales de larga distancia y abrió la posibilidad de construir nuevas instalaciones con nueva tecnología, que además ampliara la capacidad del sistema. Las nuevas instalaciones de TELMEX fueron inauguradas el 20 de agosto de 1986 y consistían en cuatro centrales digitales enlazadas mediante fibras ópticas y radio digitales, con nuevas bandas de frecuencia compatibles con el sistema de Satélite Morelos. Seguir leyendo TELMEX, Crece sin Sindicato.→
Frente a los movimientos de huelga que los trabajadores promueven para defender sus derechos y obtener mejores condiciones de vida, se levantan los elementos de los sectores interesados que pretenden sobre la base de un programa estridente, desorientar a la opinión pública desvirtuando los verdaderos y justos propósitos de los huelguistas y también cuando hemos presenciado largos y tediosos artículos de algunos editoriales, pronunciándose por el arbitraje obligatorio como el único medio de lograr la tranquilidad social y pretendiendo obligar al sector revolucionario a que adopte una postura de estrangulamiento en contra de los principios sociales más valiosos y fundamentales de nuestras instituciones democráticas. Seguir leyendo ¡Porque vamos a la huelga!→
Balance de la Convención del STRM.
En: CLAVE.
14 de julio al 28 de agosto de 1976
Marcos Huerta.
Del 19 al 31 de julio se llevo a cabo la Primera Convención Nacional Democrática (CND) del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM). Esta es la primera convención que se lleva a cabo después de la huelga del 22 de abril, que permitió a los telefonistas recuperar su sindicato del yugo charrista.
Después de los electricistas, los telefonistas son el contingente obrero más importante que ha iniciado una lucha frontal contra el charrismo a favor de la democracia e independencia sindical.
Si bien los electricistas democráticos iniciaron este camino en 1971, y los telefonistas lo han hecho de manera masiva hasta este año, ambos sindicatos han marcado por su influencia y tradición, el punto más alto al que ha llegado la insurgencia obrera en nuestro país.
La realización de esta convención adquiere gran relevancia por los momentos que atraviesa el movimiento obrero.
La CND, paso fundamental en la consolidación democrática del STRM, se ha realizado bajo un clima de una serie de medidas en contra del movimiento obrero independiente.
El ejército y miles de esquiroles de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), ocuparon los centros de trabajo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para abortar la huelga anunciada por la Tendencia Democrática del SUTERM.
Así, los telefonistas quedan como el bastión más importante después de este golpe que se ha propiciado al movimiento obrero independiente. Al mismo tiempo paradójicamente, la actual dirección telefonista, el Comité Democrático, encabezado por Hernández Juárez, queda como una alternativa más, que será puesta a prueba en condiciones especialmente difíciles.
El PRI y los charros contra los telefonistas. Seguir leyendo Hay que profundizar el rompimiento con el gobierno.→
del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana